Un segundo destete Tampa

Lunes, 18 Agosto   

Al igual que el destete, dejar el biberón (hecho al que muchos consideran un segundo destete), debe ser un proceso paulatino.

Ayudarlo a desprenderse del biberón no significa que esta desaparezca bruscamente. Para el niño es un objeto querido, ¿cómo explicar que sus padres se descuidaron y otro “bebé más chiquito se la llevó” o que “papá y mamá la arrojaron a la basura”?

La clave está en observarlos, escucharlos y esforzarse por entenderlos. Cuando el bebé succiona la tetina se actualizan sensaciones y vivencias gratificantes. Es común verlos en la cama, somnolientos pero sin poder dormirse hasta que llega el biberón y caen rendido en los brazos de Morfeo.
Lo importante es que el niño sienta que cuenta con el apoyo de sus padres en esta transición y que ellos están convencidos de que este desprendimiento es algo positivo en sus vidas.

Estos son algunos consejos para ayudar a tu hijo a dejar el biberón:

  • Ofrécele el chupón dos veces por día, lejos de las comidas principales.
  • Llena la mamadera con agua y no con jugos o leche.
  • No le permitas deambular por toda la casa con el biberón a cuestas. Insiste en que la tome sentado en tu falda.
  • Cuando termine de tomar, guárdalo en la refrigeradora para que la utilice después. Esto eventualmente lo cansará y optará por abandonarla.
  • Prepárate para un poco de llanto. Es normal que el niño proteste por los cambios. Los berrinches no durarán para siempre.

Resulta difícil decir cuándo es el mejor momento, pero los especialistas aseguran que hay momentos en que no es bueno introducir este tipo de cambios. Por ejemplo, ante una mudanza inminente, el nacimiento de un hermanito, un cambio de babysitter. En esos casos, es importante esperar que se tranquilicen las aguas y que la casa retome su ritmo habitual.