Los peligros de mucho biberon Miami

Lunes, 18 Agosto   

Así como hay niños que andan de acá para allá con su osito favorito o con su mantita, el biberón también es fuente de confort emocional y gratificación. Sin embargo, a diferencia del osito, el uso prolongado del biberón puede ser dañino para la salud del pequeño si se extiende mucho mas allá del primer año de vida.

“La naturaleza es sabia, por algo ya tienen dientes y eso es para comer y abastecerse a través de alimentos sólidos y diferenciar los sólidos de líquidos a través de tomar en vaso”, agrega Roitman.

A nivel médico, la consecuencia más seria que produce el uso prolongado del biberón es el daño que produce a los dientes de los bebés, no solo los dientes que ya salieron sino también a los que están por venir.
“La boca acostumbrada al biberón puede llevar a la pérdida de dientes, a un pobre desarrollo de la zona y hasta puede llegar a interferir en los hábitos alimentarios del bebé”, advierten los pediatras Einsenberg, Murkoff y Hathaway en su libro “Qué se puede esperar durante el primer año de vida”.

Otro problema que puede traer el exceso de biberón tiene que ver con los oídos. Numerosas investigaciones han demostrado que los bebés que toman biberón durante un tiempo prolongado tienden a sufrir más infecciones de oídos en su infancia.

Además, los líquidos que toma en el biberón atentan contra los buenos hábitos alimenticios (porque le quitan el hambre) y contra su instinto explorador (el bebé que anda de acá para allá con su chupón a cuestas tiene la boca y al menos una mano ocupada así en forma permanente).